OH DIOS,EN TI CONFÍO

Padre, me pongo en tus manos.modela esta arcilla, como hace el alfarero,plásmala y después si quieres,Hazla pedazos.Pide, manda: ¿Que quieres que yo haga?¿Qué quieres que no haga?Ensalzado, humillado,perseguido, incomprendido,consolado, sufriente, inútil para todo,sólo queda decirte, como tu Madre:”Hágase en mí según tu palabra”Dame el amor por excelencia:el amor de la Cruz;pero no de las cruces heroicasque pudieran alimentar mi amor propio,sino de esas cruces vulgaresque soporto con repugnancia…de esas cruces que se encuentran cada díaen la contradicción, en el olvido,en el fracaso, en los falsos juicios,en la frialdad, en el rechazo,y en el desprecio de los demás,en las tinieblas de la mente,en el silencio y en la aridez del corazón.
Solamente entonces, Tu sabrás que yo te amo,Dame tu gracia. Y eso me basta.
Amén.(San Agustin)